Las cinco dudas del Madrid onírico
Este verano todos los telediarios han abundado en la calidad de los fichajes del Real Madrid. Sin embargo, el equipo blanco afronta el inicio del segundo florentinato con alguna que otra duda.
Indefinición en los laterales
Los refuerzos de este año en la defensa del equipo blanco (Arbeloa, Albiol y Garay) completan una zaga solvente pero que puede hacer aguas en los laterales, hasta ahora demasiado acostumbrados a atacar. Ni Marcelo ni Drenthe son un seguro defensivo en la banda izquierda, más bien al contrario. Mientras que el brasileño es un estilete en ataque, el holandés todavía necesita aclarar conceptos básicos que se le presuponen a un jugador profesional. En la derecha, Ramos parece tener la exclusiva de su parcela. Sin embargo, va a resultar muy interesante ver cómo no colisiona con Cristiano al cruzar el mediocampo. Con los dos laterales casi definidos en el inicio de temporada se antoja fundamental el papel de Arbeloa, polivalente y con un alto nivel competitivo. No es de extrañar que en los momentos decisivos, el madrileño sea el lateral titular, bien en la izquierda o en la derecha. Por otro lado, el centro de la retaguardia parece contar este año con múltiples recursos: Albiol y Pepe van a conformar posiblemente la mejor pareja de centrales de Europa. Garay todavía está verde y debe despojarse de la timidez mostrada en pretemporada.
La insulsa pretemporada de Cristiano genera sospechas
No hay debate sobre la calidad del fichaje más caro de la historia del deporte rey. Sin embargo, Cristiano ha hecho una pretemporada deficitaria en fútbol a la par que inflada en repercusión mediática. El portugués no ha demostrado nada y su tendencia a buscar el centro de la delantera augura una inesperada competencia con Benzema. Cristiano quiere goles y, de momento, en la banda no encuentra el camino porque arranca demasiado arriba.
Sin recambio en los extremos
La salida de Arjen Robben, todo un acierto por la extrema vulnerabilidad del extremo holandés, deja al equipo de Pellegrini sin un recambio en la vanguardia. El ya jugador del Bayern de Münich estaba llamado a cumplir un doble objetivo en el segundo florentinato: dar descanso a Cristiano y funcionar como revulsivo en los últimos minutos de los partidos difíciles. Demasiado para el ego del holandés. Sin embargo, sin Robben, se antoja una temporada excesivamente larga para el astro portugués y el plantel de delanteros del equipo blanco.
Poca rotación para una temporada muy concentrada
El próximo Mundial de Suráfrica ha comprimido el calendario de la Liga española, que, como siempre, empieza dos o tres semanas más tarde que el resto de campeonatos. La sobreabundancia de competiciones (tres) y partidos hacen más que necesaria la confección de una plantilla larga. Hasta hace bien poco, el Madrid podía presumir de profundidad de banquillo. La salida de Sneijder, Robben y la más que probable venta de Miguel Torres generan una serie de riesgos en los momentos más duros de la temporada porque…, ¿quién sustituirá a Kaká si éste se lesiona?, ¿aguantarán los extremos y laterales madridistas Liga, Copa y Champions?
¿Se atreverá Pellegrini con Raúl?
El técnico chileno es pausado y diplomático. De antemano, no parece ser quien vaya a jubilar a Raúl. Pero, antes de llegar a este punto hay que hacer una serie de reflexiones. El capitán del Real Madrid tiene cabida en el equipo, no por su trayectoria, sino por su calidad. Otra cosa es que sea titular. En pretemporada ha sido uno de los máximos goleadores pero, como viene siendo costumbre, ralentiza en exceso el juego en la vanguardia madridista por su exceso de participación en la elaboración. Pellegrini tiene que sentar a Raúl y dar cancha a Higuaín, un onírico sin imagen galáctica ni onírica que es eficaz y competente. Si Raúl no es titular habrá polémica y volverá el debate. Un matiz para cuando esto ocurra: Pellegrini no dudó en aguantar un duro pulso a Riquelme en el Villarreal. Lo ganó y el jugador argentino ha desaparecido de la elite futbolística.
Por Rubén Vinagre para elmiedoescenico.com









[...] El Real Madrid, mientras tanto, fiaba el juego a las habilidades y los destellos de los oníricos, todavía verdes en el inicio de temporada. En ese punto apareció ‘el de siempre’, Raúl, con dos acciones que determinaron el [...]
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