Fallan líneas de código

España sufrió anoche lo mismo que el líder del Tour el día en el que una pájara le acartona las piernas. Ninguna jugada descolgó al rival y ningún sprint fue definitivo. El equipo se dejó llevar por un fútbol barroco que era insultantemente ineficaz. Cada aproximación al área se transformaba en pases inconexos y absolutamente innecesarios que la defensa norteamericana repelía sin dificultades. No había claridad por mucho que España percutiera una y otra vez contra el muro de Estados Unidos.
Sin remedio, la genialidad de ‘La Roja’ se diluyó en la tormenta defensiva que planteó la selección norteamericana. Fue un mal día para batir otro de esos récords que llenan minutos en el bloque de deportes de los telediarios. La eliminación de la Copa de las Confederaciones, un torneo insípido al que los jugadores acuden como boxeadores sonados tras una temporada extrema, confirma que el ‘código fuente’ de España –posesión, ritmo y creatividad- ya ha sido violado por los ‘hackers’. Por si fuera poco, el equipo de Bradley ahogó las neuronas de Xavi y sepultó la creatividad del medio campo español con mucho oficio y una defensa sin fisuras, todo lo contrario que la altiva retaguardia del combinado de Vicente del Bosque. Los errores en los goles y la constante sensación de inseguridad que ofrecieron Ramos, Capdevila y Puyol son ‘líneas de codigo’ que hay que repasar la programación, hasta ahora perfecta, de la selección.
Por Rubén Vinagre para elmiedoescenico.com









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