España aprovecha el bonus del campeón
Luis Aragonés nunca ha sido un maestro en oratoria pero es un sabio consumado en los conceptos. Durante la semana, en un entrenamiento del Fenerbaçe, conversó con Semit Senturk, el ‘nueve’ de la selección turca. De su intercambio de palabras, quién sabe si en otomano o cañí, surgió la idea de que si Turquía oxidaba la manija de España podía sacar petróleo del enfrentamiento de esta noche entre las dos selecciones. Fatih Terim también lo sabía. Por eso, el seleccionador turco ha planteado el partido del Bernabéu como una trampa para el centro de I+D+i de ‘la Roja’.
Ni Xavi, ni Senna , ni Xabi Alonso han sabido zafarse de la corrosión impuesta a su juego por el mediocampo turco. Durante 70 minutos, Emre y Aurelio han anulado cualquier atisbo de imaginación en España. Si a esto se añade la obligada ausencia de Iniesta y la nula predisposición de Villa y Torres a descender a por balones al ‘campo base’, queda claro que no ha sido un partido para lucirse ni, desde luego, para hablar de magia y velocidad. Los turcos venían con la lección aprendida; conocían las debilidades de los campeones de Europa y así lo han demostrado hasta que el ‘once’ de Vicente del Bosque se ha encontrado con un accidente en forma de gol. Merecían más los hombre de Fatih Terim: Turquía es el equipo que más a exigido a España en los últimos dos años. Ha acudido a Madrid para ganar el partido. Tiene mérito el trabajo de un equipo que se mereció jugar la final de la Eurocopa de Austria. Hoy, la asfixiante presión y la velocidad en sus combinaciones han dejado a España noqueada durante todo el primer tiempo. El equipo de Del Bosque pensaba ganar el partido con el carné de ganador de la Eurocopa pero se ha ofuscado en un cortocircuito de ideas. El aire funcionarial en alguno de los jugadores españoles oscurece la categoría con la que se les sobrevalora.
Poco se puede salvar en una selección que ha ganado por la mínima gracias al remate fácil de un central (Piqué) que ha aprovechado la carambola de un lateral (Ramos). La selección sigue en estado de gracia y, como los que siempre vencen, hoy se ha servido del bonus que garantiza que la suerte de los campeones permite ganar los partidos grises. Con este argumento España va a sufrir mucho el próximo miércoles en Estambul.
Foto: marca.com









Bravo Aragonés
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